“Los misioneros tenemos que adaptarnos a las circunstancias”

José María Carbonell Llopis SACERDOTE Y MISIONERO DE LA ORDEN SALESIANA

LUGAR DE NACIMIENTO: EN ALCOY
FECHA DE NACIMIENTO: 27 DE MARZO DE 1927.
PROFESIÓN: SACERDOTE Y MISIONERO.
TRAYECTORIA: COMO PROVINCIAL DE LA ORDEN DE LOS SALESIANOS HA SIDO FUNDADOR DE
NUMEROSAS MISIONES CATÓLICAS, DESTACANDO LAS CREADAS EN FILIPINAS Y EN LA ISLA DE TÍMOR ORIENTAL.


Paco Alemany
Ciudad de Alcoy.

A pesar de que pasa la mayor parte del año fuera de nuestra ciudad por motivos laborales, José María Carbonell mantiene vivos los vínculos que le unen con la ciudad que le vio nacer hace ya setenta y nueve años y recuerda con detalle sus visitas a Alcoy para presenciar las Fiestas de Moros y Cristianos.

Él se considera una persona sencilla con un tremendo amor al trabajo del que confiesa que es su única afición. A ello cabría añadir que es un excelente y apasionado conversador, pues durante más de hora y media de entrevista ha sabido transmitirme de un modo claro su labor en una de las zonas de la tierra más conflictivas: la isla de Timor Oriental.

- ¿De dónde surge su vocación como sacerdote?

“Tras concluir mis estudios básicos y de bachillerato, en 1944, me sentí atraído por la labor que realizaban los salesianos en nuestra ciudad. Era una labor educadora hacia los niños, pero también evangelizadora, en la que se enseñaban valores y el catecismo. Esto me entusiasmó. A partir de este punto se inició mi proceso de formación como sacerdote Salesiano.
Una vez hube concluido mis estudios en el seminario se completó mi formación estudiando dos años de Filosofía y cuatro
años de Teología en la ciudad italiana de Turín. Por fin, fui ordenado sacerdote en Italia el 1 de julio de 1956. De hecho, acabo de cumplí mis Bodas de Oro en el sacerdocio”.

- ¿Qué labor desempeñó una vez hubo regresado a España?

“A mi regreso a España estuve en Girona enseñando filosofía durante dos años, luego también fui director del Seminario de Barcelona y después me destinaron a Godelleta donde permanecí durante tres años antes de nombrarme Provincial de la Orden, un cargo en el que tenía autoridad sobre las obras de los Salesianos y las que se iban a fundar”.

- Por eso fue usted el artífice de la construcción del Colegio Salesiano de Formación Profesional Juan XXIII

"Desde mi posición de Provincial fui el que impulsó la creación de este centro escolar en Alcoy. Al principio los terrenos nos los daba el Ayuntamiento en la zona de ‘Les Llometes’, pero a mi no me convencía el sitio, así que elegí la actual ubicación; en la zona de Cotes Baixes: creo que era preferible rellenar una zona donde sólo había un barranco a esconder un monte tras un edificio”.

- Por este logro será siempre recordado

“La verdad es que los alcoyanos tuvieron muy en cuenta y apreciaban la labor de los Salesianos, y pusieron siempre mucho interés por conseguir esta escuela profesional y centro juvenil”.

- Por esta obra fue usted merecedor de la Peladilla de Oro concedida por el periódico Ciudad en 1969. ¿Qué recuerdos
guarda de ese galardón?.
“Me la concedieron como alcoyano que había hecho algo por Alcoy desde fuera ya que yo vivía en Valencia. Fue una gran motivación y me hizo mucha ilusión que me concedieran este premio. Lo recuerdo con mucho cariño”.

- Y cuando más tranquilo estaba usted le envían a las Misiones.

“Me llamó el Superior General y me indicó que debía marchar a misiones a Filipinas, era el año 1975. Yo ya conocía esta vida ya que había permanecido durante tres meses de misionero en la provincia de Oaxaca, en el sur de México en 1974. Así que me marche a las Filipinas sin saber una palabra de inglés; me decían: “ya lo aprenderás con la ayuda de Dios”. Al final estuve seis años en este país y no fueron malos años”.

- Y de México marchó a Timor

“Primero estuve en Papúa Nueva Guinea, donde fundamos una misión salesiana en 1980, ya que Indonesia no nos dejaba entrar en Timor Oriental. Pero en 1985, pasando por Yakarta, nos dejaron entrar en Timor. Fue una época muy dura en la que tuvimos que denunciar muchos abusos y torturas de las que fuimos testigos. Nosotros siempre estábamos en medio”.

- ¿Que labor llevaban a cabo en Tímor?.

“Desarrollábamos una labor educadora, con escuelas profesionales y técnicas que estaban a la altura de las mejores gracias a la ayuda de las agencias de cooperación.También llevábamos adelante proyecto de desarrollo agrícola, especialmente en arrozales y en tierras baldías donde traíamos maquinaria. Construíamos represas para dominar las avenidas de agua y organizábamos a las familias en forma de cooperativas. Era una misión evangelizadora y educadora al
mismo tiempo. Cabe destacar que llegamos a Timor en el 85 y habían 13 salesianos, en la actualidad somos más de 160. No obstante la labor evangelizadora hay que llevarla con mucho tacto ya que es un país muy conflictivo de mayoría musulmana aunque no es una república islámica”



▲ LOGRO
Carbonell fue el artífice de la construcción del colegio salesiano de Formación Profesional de Juan XXIII en el Barrio de la Zona Norte.

▲ DISTINCIONES
Está en posesión de la Gran Cruz de Isabel La Católica, por su labor como misionero; y la Peladilla de Oro de 1969, concedida por Ciudad.